¿Qué es la agrupación activo-activo?
La agrupación en clúster activo-activo es una arquitectura de datos resiliente, en la que las cargas de trabajo del cliente se distribuyen en dos o más nodos en un clúster, para que los datos estén seguros y disponibles en caso de que se produzca un fallo inesperado de un componente.
Las ventajas de los clústeres activo-activo
Estas son algunas de las ventajas habituales de los clústeres activo-activo:
- Alta disponibilidad de las aplicaciones de misión crítica en los centros de datos, los campus y las áreas metropolitanas.
- Balanceo de carga entre un clúster de servidores.
- Redundancia y resiliencia de los datos (la disponibilidad se mantiene incluso cuando falla un sitio).
¿Por qué activo-activo frente a activo-pasivo?
Cuando se trata de clústeres de alta disponibilidad (HA), las dos configuraciones principales que encontrará en el almacenamiento de datos son:
- Clústeres activo–activo: las máquinas del cliente se conectan a un balanceador de carga, que distribuye sus cargas de trabajo entre múltiples servidores activos.
- Clústeres activo–pasivo: las máquinas del cliente se conectan al servidor principal, que maneja toda la carga de trabajo, mientras que el servidor de backup permanece a la espera y se activa solo si se produce un fallo.
La diferencia fundamental entre estos dos tipos de arquitectura es el rendimiento. Los clústeres activo-activo le permiten acceder a los recursos de todos sus servidores durante el funcionamiento normal. En un clúster activo-pasivo, el servidor de backup solo se pone en funcionamiento durante un fallo.